Te contamos cómo combatir bien el frío en una furgoneta camper: Cómo no morir de frío en una furgoneta camper

¿Quieres evitar el frío en una furgoneta camper? Viajar y dormir en estos vehículos es una aventura fascinante a la que no deberías renunciar.
Sin embargo, en determinadas épocas del año y en ciertos destinos, debes tener claro cómo protegerte de las bajas temperaturas para disfrutarla al máximo.
¿Sabes cómo hacerlo?

Claves para soportar el frío en una furgoneta camper

No es lo mismo viajar en camper en verano que en invierno. Ni hacerlo por zonas cálidas que por territorios gélidos e inhóspitos, climatológicamente hablando. Con todo, no significa que no puedas disfrutar de esta experiencia viajera cuándo y dónde quieras.
Precisas, eso sí, preparar tu vehículo para el invierno y aplicar los mejores consejos para no pasar frío en tu cámper. ¿Arrancamos?

Elige bien el lugar de pernocta

Lo primero de todo es llegar a un buen destino. En este sentido, y teniendo en cuenta que estamos hablando de lugares y momentos gélidos, debes ser prudente. Sigue las instrucciones de las autoridades de tráfico y transita siempre por entornos seguros.
Por otra parte, es fundamental escoger muy bien dónde vas a parar para dormir. No todos los sitios son iguales, ni muchísimo menos. Las diferencias térmicas pueden ser enormes:

  • Selecciona lugares protegidos y menos expuestos. Entre los árboles, por ejemplo, o junto a otras autocaravanas y furgonetas son las mejores opciones. Recuerda que, en los sitios más expuestos, el viento y las precipitaciones afectarán más a tu camper. La sensación de frío, que penetrará por cualquier junta, será mayor.
  • Busca enclaves próximos al agua. La orilla de un río, el entorno de un lago o la costa son mejores opciones. ¡El agua actúa como regulador de la temperatura ambiente!
  • Procura pernoctar a menor altitud. La norma general es que cuanto más subes, más frío tendrás. Sin embargo, algunos fondos de valles reúnen bolsas de aire frío que generan el efecto contrario. Si notas demasiado frescor, sube un poco más hasta que mejore tu sensación térmica.
  • Intenta tomar el este como referencia. Cuando amanezca, el sol incidirá en tu furgo desde más temprano… ¡Te vendrá muy bien!

Decide el lecho idóneo

La posición de la cama, por ejemplo en relación a la salida matutina del sol, es importante. O en función de la proximidad del agua. Si conduces una furgoneta con techo elevable, ten presente que las camas de arriba son mucho más frías. Por otra parte, si dispones de calefacción estacionaria (luego hablaremos de ella), la notarás más en las zonas inferiores.

Aísla tu vehículo en invierno

Por buena que sea tu camper, solo te separará del frío exterior una fina capa de chapa. Por ello, debes colocar material aislante y forrarla a conciencia. En las ventanas, sobre todo, sitúa oscurecedores térmicos específicos.
Si utilizas un vehículo con techo elevable, sí o sí coloca una funda para evitar las filtraciones por sus rejillas de ventilación. Las hay de dos tipos:

  • Las interiores abrigan menos, pero las puedes dejar puestas mucho tiempo porque no impiden la bajada del techo.
  • Las exteriores protegen más, aunque quitarlas y ponerlas es tedioso y hay que hacerlo para poder bajar el techo.

En resumen, en este sentido, coloca todo lo que tengas a tu alcance. Baja las persianas, pon
oscurecedores, aislantes, cortinas, incluso cartones o forros polares por todo el vehículo en invierno. Sobre todo, en las zonas críticas: ventanas y uniones.

Vístete de noche… y de día

¿Dormirías en pantalón corto en un refugio de alta montaña? Tampoco debes hacerlo al viajar en cámper durante el invierno. Así que viste tu cama y tu cuerpo perfectamente para cada ocasión. Un buen edredón nórdico es la mejor opción, aunque también puedes utilizar mantas y sábanas de invierno. Los sacos de dormir también son estupendos, sobre todo si los eliges especiales para temperaturas frías.

En cuanto a tu cuerpo, ponte un atuendo recio y ropa térmica debajo, por capas, así como unos calcetines cálidos de verdad. Un pijama ultra invernal y unas mallas suelen ser un añadido útil por las noches.

¿Conoces el truco de la pelota de ropa? Te vendrá genial para evitar el frío en una furgoneta camper. Consiste en colocar la ropa que te quitas por la noche en un ovillo. Sitúa dentro la ropa interior y distribuye el resto por capas (camiseta, pantalón, jersey, sudadera…). Deja fuera, envolviéndolo todo, la cazadora o el cortavientos. Por la mañana, cuando vayas a ponértelas, ¡las prendas estarán mucho menos frías!

Aprovecha el calor humano

Dormir acaramelado en una camper es otro gran recurso contra el frío. En pareja es una excusa perfecta para disfrutar aún más de la experiencia. Con bebés y niños pequeños, una práctica imprescindible. En el resto de los casos, una decisión discrecional que ayuda pasar mejor la noche. Por el día, abrazaros mucho también.

Acciona la calefacción

Si vas a viajar con frío a menudo, instala una calefacción estacionaria en tu camper. Su coste es alto y deben ser colocadas por un profesional, pero son las idóneas. Funcionan mediante combustión por diésel, pero esta se realiza en el exterior, por lo que no vician el ambiente ni consumen oxígeno interior. Ofrecen un calor muy natural y se alimentan del propio combustible del vehículo.

Otra alternativa es contar con una calefacción a gas, que debe ser instalada también por un
especialista. Aunque son fiables y efectivas, ocupan bastante espacio. Por último, las estufas portátiles no deben emplearse en ambientes cerrados, porque consumen oxígeno. Suponen un riesgo para la salud, así que no las uses para dormir bajo ningún concepto.
Puedes utilizarlas en el exterior para calentar zonas de tu cuerpo, como las manos. O, puntualmente, encenderlas unos minutos bajo supervisión dentro de la furgoneta, siempre dejando algunas rendijas abiertas para ventilar.

Utiliza bolsas de agua

idea bolsa de agua caliente

Es uno de esos recursos de la abuela que, sin embargo, viene genial en pleno siglo XXI. Calentar agua e introducirla en estos continentes especiales, antes de repartirlos por el lecho, es eficaz y placentero.

Por lo tanto, no lo dudes: anímate a viajar con tu vehículo en invierno. Si te informas bien antes de hacerlo, planificas correctamente tus pernoctas y sigues estos consejos, no tendrás problemas térmicos serios.

Para evitar el frío en una furgoneta camper debes contar con el material y los recursos apropiados. Y, sobre todo, tener muy claro cómo actuar en cada momento. ¿Y tú tienes algún truco para no pasar frío en tu furgoneta camper?

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